27 febrero, 2012

Y es entonces cuando te preguntas...

¿Qué es el amor? o más bien, ¿qué es estar enamorado?
Y recuerdas aquella vez, cuando eras pequeña e inocente, que fuiste dando pequeños pasitos hacia donde estaba sentado tu abuelo y le hiciste la misma pregunta, o una parecida : "Abuelo, ¿tú por qué quieres a la abuela?" y él, sonriendo, te sentó en sus piernas y te contó algo que nunca olvidarás.

Una vez, un joven campesino estaba muy triste, porque su vida era dura, no tenía nadie con quien compartirla, con quien hacer planes. Pasaba las horas, de sol a sol, trabajando en el campo, para poder mantener a su familia, pues su mamá estaba enferma y no podía darles de comer, ni a él ni a sus hermanos. 
Pero el joven sufría porque no había nada que le hiciera sonreír.
Un día, la vida le iba tan mal, que decidió emprender rumbo hacia lo desconocido, para ver si así encontraba algo que le hiciera sonreír. Por lo que viajó a la ciudad, donde no entendía nada de nada.
Los hombres corrían de un lado a otro, las mujeres le lanzaban acusadoras miradas de desprecio desde sus ostentosos vestidos, y nadie le ofrecía un lugar donde refugiarse, ¡ni siquiera un trozo de pan para comer!
No lograba encontrar trabajo, comía de lo que la gente de la ciudad tiraba al suelo y dormía donde podía. Llegó a tal punto de desesperación, que incluso pensó en quitarse la vida.
Una noche, mientras buscaba un lugar donde refugiarse, vio a una joven que lloraba sola en un banco. Tenía la cara oculta tras sus manos, y sollozaba de tal manera que le helaba el corazón. Él, temeroso de un nuevo rechazo, se acercó poco a poco a la joven y se sentó en el otro extremo del banco.
- No creo que nada sea tan importante como para merecerse unas lágrimas tan grandes - le dijo en voz baja.
La chica levantó la mirada encogiéndose de hombros.
- Quizás. Pero ahora mismo es como si estuviera sola en el mundo - respondió 
- No estás sola, me tienes a mí. Puede que sea un desconocido, pero si de verdad no quedara nadie más, estaríamos tu y yo, al menos tendrías alguien con quien hablar- repuso el joven.
Ella sonrió, se acercó a él y se acurrucó en su hombro.
- Gracias - le dijo.
Y el joven, por primera vez en su vida, se sintió feliz.

Pues amor es eso, dijo mi abuelo, o mas bien enamorarse.
Se trata de aquella persona con la que te sientes feliz, incluso aunque estés en la mas profunda desesperación.


El texto no es mío, lo he leído en el blog de una chica que, por cierto, me encanta como escribe y las entradas que hace : http://whatthefuucckk.blogspot.com/
He puesto este texto porque cuando lo leí me encantó, me pareció una historia muy bonita. Quizá sea por el hecho de que el abuelo le cuente esa historia a la nieta, o por todo en general. Aunque lo que de verdad es precioso es el mensaje, al menos para mí.

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