25 febrero, 2012

Molly.

En esta entrada quería hablar sobre mi perra, molly.
No la tenemos desde hace mucho, ya que la cogimos en adopción en mayo del año pasado, a finales o asi, es decir, no lleva con nosotros ni un año, pero, aun así le queremos mucho.
Mi hermana y yo llevábamos varios años pidiéndoles a nuestros padres un perro, pero estos nos decían que tener uno requería demasiada responsabilidad y que no estábamos preparadas para ello, a parte a mi madre nunca le han gustado los perros y le da un poco de alergia el pelo de estos.

El caso es que por fin lo conseguimos, convencimos a mi padre hace un par de años, y con el de nuestro lado resulto más sencillo convencer a mi madre, aun así nos tiramos dos años hasta que todos estuvimos de acuerdo, y nos pusimos a ello.
Buscamos en varias protectoras de animales. De los que más me acuerdo son de uno que hay en Tirso de Molina y otra en Jaén, que fue de la que adoptamos a Molly.
La de Tirso de Molina era bastante grande, y tenía muchos perros. La mayoría de ellos en pequeños espacios donde tenían su comida y el agua, pero a dos o tres los dejaban sueltos todo el rato, ya que eran los que más tiempo llevaban con ellos y se portaban muy bien, no se escapaban y estaban todo el rato con ellos. Había unos perritos super pequeños que solo tenían unos meses de vida, y mi hermana y yo nos empeñamos en adoptar a uno de ellos, pero mis padres dijeron que era demasiado trabajo, ya que al ser tan pequeño requieren mas cuidado. Total que no acogimos a ninguno de ellos y seguimos buscando en mas protectoras.
Aquí os dejo la imagen de uno de ellos, ahora ya más mayor :


Al final mis tíos, que también tienen un perro, nos aconsejaron buscar en la protectora que hay en Jaén, así que nos dio un número de teléfono para que pudiéramos comunicarnos con dicha protectora. Llamamos y estuvimos hablando durante un largo rato con la dueña, diciéndole que es lo que estábamos buscando y ella contándonos que es lo que allí había. A los pocos días nos envió unas imágenes de Molly. Al principio nos pareció demasiado grande, ya que nosotros buscamos uno más pequeño, pero esta chica nos aseguró que
era muy buena, por lo que accedimos a verla, por lo que la dueña y su marido hicieron el esfuerzo de venir desde Jaén para enseñarnos a la perra y hablar con nosotros, darnos consejos y esas cosas. La perra nos gusto tanto y nos pareció tan buena, a pesar de que en ese momento estaba muy asustada, que decidimos quedárnosla. A la semana de haberla visto mis padres firmaron todos lo papeles y les pagaron, por lo que nos quedamos con Molly, que tenia un año y medio, mas o menos.

Al principio no sabia donde meterse, porque todo era nuevo para ella, no comía ni bebía, y cada vez que la sacábamos quería salir corriendo hacia cualquier parte, de manera que nos dejaba sin brazo, ya que,
aunque parezca mentira, tiene bastante fuerza. Después empezó a coger confianza y a tomar nuestra casa como el lugar de refugio donde nadie la iba a hacer daño, ya que lo debió de pasar muy mal antes de estar en la protectora.
Cuando se estaba empezando a acostumbrar nos fuimos de vacaciones a la playa, por lo que se tuvo que volver a adaptar a la nueva casa y al nuevo ambiente.
Al volver la perra ya nos hacía más caso y no tiraba tanto, así que empezamos a comprarla huesos especiales para que los perros los muerdan y se diviertan con ellos, y más cosas especiales para perros.

Ahora, después de casi un año, se ha acostumbrado muy bien a estar con nosotros, y nosotros a tenerla, ya que cuando le cogimos no sabíamos como cuidarla porque nunca habíamos tenido ningun perro. Pero con la ayuda de mis tíos que han tenido dos, nos la apañamos bastante bien.
Ya corre, ladra, porque cuando la cogimos pensábamos que no podía, ya que nunca lo hacía; juega con los demás perros y podemos dejarla suelta sin que se ponga a cruzar todas las calles hasta llegar a casa, nos quita las zapatillas y más cosas de las que hacen los perros normales.



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