Bueno pues en esta entrada voy a hablaros de los amigos, pero no los de verdad, porque esos ya sabemos que son los que están ahí siempre para apoyarte, los que si te ven un día mal no van a para hasta volver a hacerte reír, tanto que te duela la tripa de tanto reírte. Pero, desgraciadamente, hay muy pocos de este tipo de amigos y, como dice mi madre, se pueden contar con los dedos de una mano.
Hay muchas personas que en un principio pueden ser tus amigos y, en cuanto ven a alguien que, a su entender, es mejor que tú, te dejan de lado y se van con esa persona. Todo el mundo conocemos a una o varias de esas personas, de las que creías que eran tus amigos y que no te iban a dejar tirada en ningún momento.
Bueno pues yo os quiero decir que ese tipo de personas no valen la pena, ya se que lo sabéis pero yo os lo digo porque muchas veces nos conformamos con un "lo siento, no me he dado cuenta" y volvemos a estar con ellos como si no hubiera pasado nada. Pero la historia se vuelve a repetir una y otra vez, y al final eres tú el que acaba mal, porque si de verdad le importaras a esa otra persona no te habría hecho eso. Vale, una vez es perdonable, puede que no se haya dado cuenta, incluso dos, dependiendo de cuanto quieras a esa persona, pero ya tres o más no.
En fin, resumiendo, rodearos de personas que os hayan demostrado que de verdad les importáis, pero no un día ni dos, sino todos y cada uno de los días que habéis pasado juntos, porque esos son los que siempre van a estar ahí, y aseguraos de no perder a esas personas por una estupidez, porque no vas a encontrar a nadie igual.
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